Una cuestión de tiempo,
una reflexión que queda olvidada hasta que sucede algo que de repente te despierta. Te hace cuestionar cada decisión, cada momento, cada pensamiento y mirada, todo. El tiempo, algo tan relativo y a la vez tan marcado. Muchas veces, demasiadas para ser sinceros, descuidamos el tiempo, no lo valoramos. Y cuando se enciende esa pequeña bombilla, te das cuenta que has perdido tantos años de tu vida, echas de menos tantas cosas, tantas personas, cada experiencia pasada... Porque nos conformamos con dejar pasar el tiempo, con planearnos una rutina y seguirla, seguir un camino predeterminado...pero eso no es vivir, tenemos una definición errónea.Vivir sería disfrutar de cada segundo del día, hacer aquello que quieres hacer sin que nada ni nadie te frene, vivir es ir más allá, es...valorar todo lo que tenemos hoy, porque quizás mañana no esté, y puede que te arrepientas de no haberlo valorado antes. Pero ¿porque nos parece tan complicado vivir? Pocas personas son fieles a su vida, ellos respiran y andan, duermen y se levantan con el sonido del despertador, sonríen sin ganas y comen...¿Es eso vida? Yo no lo considero vivir, más bien, mantenerse con vida.
Yo me lo pregunto y os lo pregunto a cada uno de vosotros ¿crees que estáis viviendo o simplemente os mantenéis con vida? ¿Que os gustaría hacer que no hayas echo aun?¿Y porqué?
Quizás a partir de ahora, empiece a valorar cada segundo de mi vida y ser fiel a la palabra VIVIR. Releeré esto las veces necesarias, será mi pequeño interruptor para encender la bombilla que me ayude a valorar el tiempo. Recordarme que puedo volver a ser esa niña inocente y despreocupada, esa loca cariñosa y sonriente, esa persona dopada de felicidad y drogada con inexplicable energía.
+11:28+%234.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario