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31 de diciembre de 2013

Su última bocanada de aire

Él, encerrado en una pequeña habitación llena de humo, con la guitarra en la mano. Aspira el humo del cigarrillo como si fuese su última bocanada de aire, con la mirada perdida y el corazón encogido.
Sus manos bailan sobre el mástil a ritmo de un triste blues, mientras su cabeza da vueltas en temas que aceleran su corazón. 
En cada nota, un pinchazo de dolor melancólico y un deseo de explicación, una añoranza de amor y una lágrima amarga. 
Él solo desea que el tiempo sea capaz de curar esa herida que sigue apenando a su corazón, y sigue abriéndose y sangrando a cada instante de soledad.
Quizás solo tenga que arrancar esa espinita y guardarla bajo llave, no olvidarla jamás, pero no padecer su dolor. Guardar bajo llave cada recuerdo, cada instante, su sonrisa, su mirada, sus caricias, su amor...como el mejor tesoro.
Solo debe resignarse a aceptar su vida y valorarla, no dejar escapar ni un segundo sin disfrutarla. Porque él, merece mucho más, pero no se da cuenta. Solo necesita que alguien le quite el lazo de los ojos que ensombrece su vida, para que pueda disfrutar de sus maravillosos colores. 
Y pueda mostrar al mundo, su bonita sonrisa de nuevo. 

30 de diciembre de 2013

¿Sentido la vida?

En la vida solemos plantearnos preguntas, de las que sin duda, nunca encontraremos respuestas. Un sin sentido de dudas que suelen mantenerte despierto una noche y que olvidas en un mero suspiro, frustrado de no encontrar respuesta.
¿Que sentido tiene la vida?
Vivimos como títeres, siguiendo las vías un tren que la sociedad a construido. Vías oxidadas, reutilizadas y que solo conducen a lugares que otros han visitado. Muchos, encuentran sentido a su vida buscando algo que los deje en eterno recuerdo y reconocimiento, algo que los haga seguir vivos en el tiempo, descuidando todo lo demás. Otros, simplemente se mantienen en vida, y siguen sus respectivos papeles en la sociedad. 
Algunos no encuentran sentido a la vida y deciden abandonarla, otros simplemente ni se lo plantean.
Quizás el único sentido de esta vida sea conformarse en que hay que vivirla, en disfrutar de cada segundo, en aprender de cada experiencia, en no dejarla escapar jamás. En aspirar cada vivencia y suspirar cada error. En caerse y levantarse las veces que sean necesarias. En vivir.
Disfrutar de cada pequeño detalle, insignificante y único, como releer tu libro favorito, escuchar viejos vinilos,  sonreír cuando se cruzan las miradas, tocar la guitarra tirando el suelo, andar descalzo, sentarse en frente de la chimenea, regalar besos fugaces y mirar las estrellas tumbados en el suelo...tener con quien compartir cada momento. 
Porque realmente, todas esas cosas, son las que dan sentido a la vida. 



23 de diciembre de 2013

Se acabó, se acabó...

Siempre pensé que ibas a ser esa persona que me acompañaría en cada etapa de mi vida. Pensaba que algún día vestiría de blanco a tu lado, que pasaríamos locas noches bajo las estrellas, que viajaríamos alrededor del mundo, maleta en mano, que oiría corretear por los pasillos de casa a un pequeño renacuajo y tus risas de fondo... Todas esas cosas pensaba, pequeñas fantasías que intentaban silenciar el ensordecedor sonido de tus gritos y los míos, intentaban frenar las manos, intentaban dar veracidad a cada "voy a cambiar por ti". Estúpida masoquista que disfrutaba cuando me susurrabas al oído esas preciosas mentiras. Promesas de amor ahogadas en lágrimas, oprimidas bajo un corazón demasiado frágil y encantando para perder la esperanza.

Ahora si, ahora que puedo afirmar que mis ojos están lo suficientemente abiertos, que mi corazón esta reforzado con hierro y posee el recordatorio del dolor grabado a fuego, ahora puedo decir que no eres nada.

Que se acabaron esas promesas, se acabó la esperanza, se acabó el amor, se acabó, se acabó...
Seré masoquista, solo cuando quiera sentir la fuerza de otros brazos en mi cintura, solo cuando quiera sentir arañazos en la espalda, solo cuando quiera perderme en los labios de otra persona que realmente me valore.

Todos merecemos algo más, se acabó el conformismo implantado de raíz.


19 de diciembre de 2013

Dos cuerpos, una sola mente.


-De repente, me encontraba aquí... No sabía cómo había llegado a esta situación ni hacia dónde me dirigia... ¿Porque ella? La indiferencia se estaba transformando lentamente en deseo sin terminar en entenderlo muy bien... Pero siempre me he considerado un tio pasional, de los que actúan y luego piensan en las consecuencias, o simplemente, actúan sin más.

+Cuando tomé conciencia, ahí estaba yo, semidesnuda frente a el. Sentía la incertidumbre de no conocerlo lo suficiente para entregarme de esa forma, y el irremediable deseo de que fuese mío, aun que solo fuese esa noche. Creía leer en sus ojos la duda, pero también había un destello de deseo . Allí estábamos los dos...

-Con firmeza, la cogí de la cintura y la besé, con suavidad... tanteando el terreno, intentando descubrir sus límites, si es que los tenía....

+Fue el quien dio el primer paso, sentí sus frías manos sobre mi piel, y con eses simple gesto, consiguió erizar cada cm de mi piel desnuda... En cada beso, más frenéticos se volvían los movimientos, en cada beso, más ganas tenía de que esa noche fuésemos uno solo...

-Cada vez que sus labios rozaban los mios, sentía más necesidad de acercarme más a ella... Cada vez sentía más deseo por su precioso cuerpo, sentía la necesidad de hacerla sentir cómoda consigo mismo, porque ella no sabía todavía todo lo que valía. Así que decidí rozar cada centimetro de su piel con mis labios, con mi lengua, susurrandole al oído, dándole besos cortos, humedos y dulces...

+Y al fin, me deje llevar. Me entregué a el como nunca me había entregado a nadie, aparté todas mis estúpidas inseguridades y me obligué a dar todo de mi. Sentí su húmeda y cálida lengua en cada rincón escondido de mi cuerpo, no comprendía como esa calidez conseguía erizarme entera. Tracé caminos nuevos y jugueteé con los lugares más salvajes de su cuerpo. Empezaba a faltarme el aire...

-Mientras te apretaba fuerte las manos, notaba sus jadeos muy cerca de mis oídos, como la temperatura de su cuerpo aumentaba cada vez más, el vapor de nuestros sudores impregnando la habitación.... Su pelvis se rozaba con la mía al ritmo de la canción que sonaba de fondo, adornada al compás de nuestros gemidos....

+Cerré los ojos con fuerza, quería sentirlo dentro, quería que esta noche no acabara nunca. Sujetaba mis muñecas con fuerza y su cuerpo, sobre el mío, realizaba suaves movimientos, cada uno más intenso que el anterior. Entonces todo se paralizo durante un instante, nos miramos, no pudimos remediar una sonrisa de satisfacción, tan dulce, tan eterna... Esa fue la señal, esta noche no iba a terminar jamás.


+Y por fin nos fusionamos y fuimos uno solo, nos dejamos vencer por la irresistible fuerza del deseo y la pasión. Sentirlo dentro y no querer que parara, gemir al unísono, mientas la música del viejo radiocasete suena de fondo... Pequeños detalles, su boca entre abierta, sus ojos cerrados con fuerza, el sudor que cubre su piel, las sonrías y tímidas miradas, el roce de su piel... y así amaneció, entre sabanas revueltas con pasión, amor y alcohol....esa agradable sensación en el cuerpo y el, ahí tumbado boca abajo a mi lado, sujetando con su brazo mi cadera.



Gracias a la aportación de un amigo en el texto masculino, llamemoslo X. :)


16 de diciembre de 2013

Cuestión de tiempo.

Una cuestión de tiempo,
una reflexión que queda olvidada hasta que sucede algo que de repente te despierta. Te hace cuestionar cada decisión, cada momento, cada pensamiento y mirada, todo. El tiempo, algo tan relativo y a la vez tan marcado. Muchas veces, demasiadas para ser sinceros, descuidamos el tiempo, no lo valoramos. Y cuando se enciende esa pequeña bombilla, te das cuenta que has perdido tantos años de tu vida, echas de menos tantas cosas, tantas personas, cada experiencia pasada... Porque nos conformamos con dejar pasar el tiempo, con planearnos una rutina y seguirla, seguir un camino predeterminado...pero eso no es vivir, tenemos una definición errónea.
Vivir sería disfrutar de cada segundo del día, hacer aquello que quieres hacer sin que nada ni nadie te frene, vivir es ir más allá, es...valorar todo lo que tenemos hoy, porque quizás mañana no esté, y puede que te arrepientas de no haberlo valorado antes. Pero ¿porque nos parece tan complicado vivir? Pocas personas son fieles a su vida, ellos respiran y andan, duermen y se levantan con el sonido del despertador, sonríen sin ganas y comen...¿Es eso vida? Yo no lo considero vivir, más bien, mantenerse con vida.

Yo me lo pregunto y os lo pregunto a cada uno de vosotros ¿crees que estáis viviendo o simplemente os mantenéis con vida? ¿Que os gustaría hacer que no hayas echo aun?¿Y porqué?

Quizás a partir de ahora, empiece a valorar cada segundo de mi vida y ser fiel a la palabra VIVIR. Releeré esto las veces necesarias, será mi pequeño interruptor para encender la bombilla que me ayude a valorar el tiempo. Recordarme que puedo volver a ser esa niña inocente y despreocupada, esa loca cariñosa y sonriente, esa persona dopada de felicidad y drogada con inexplicable energía.


13 de diciembre de 2013

Jaula de cristal.

Andando, a paso lento, mirando el asfaltado suelo que nunca cambia. El viento hace ondear el cabello que llevo suelto, y me obliga a apartar algunos pelos que se enredan en mis pestañas. Levanto la mirada.
El corazón se paraliza, se entrecorta la respiración...tu mirada a encontrado la mía. Quizás idealice aquel momento, pero todo empezó ese mismo día, en ese mismo instante. Tu mirada, fue el interruptor que hizo explosionar mi vida, quien puso la cuenta atrás en mi reloj, quien hizo despertar aquella pequeña y solitaria niña... me despertaste demasiado pronto.
No era más que una ilusa cría que leía libros de amores perfectos, enamorada de la idea del amor, me dejé engañar. Pero he de admitir, eres un chico listo, representaste muy bien tu papel y cuando me tuviste entre tus brazos...ya no me dejabas salir. Me engañabas con falsas promesas, me hacías creer que yo era el problema, y yo, estúpida, me disculpaba. Dejé de querer, a nada que no fueses tu. Luchaba conmigo misma por llegar a ser perfecta, sin pararme a pensar, nunca seré perfecta para ti.
Me sentía frágil, un pajarito encerrado en una jaula que yo pensaba que era de cristal, pero que resultó ser de hierro, y que con el tiempo oxidó. Ni tu ni yo nos dimos cuenta.
Y sí, quizás una de las decisiones más duras que he tomado en mi vida fue hacer desaparecer cada barrote de esa maldita jaula, fue ganar mi batalla interna y proclamar que mi felicidad, va ante todo. Fue ponerme enfrente del espejo y aceptarme tal y como era. Fue llorar día y noche, deseando deshacer tantas cosas...

Y por fín, el pajarito voló.
Aun que, ya no es un mero pajarito, o quizás nunca lo fue. Todo depende de quien lo mirara ¿verdad?




3 de diciembre de 2013

Y esperando, el tiempo se escapó.


El tiempo lo cura todo.
Espero que el tiempo borre las palabras que nos gritamos bajo el efecto de la rabia.
Espero que suavice los golpes y las miradas que tanto dolor provocaron.
Que haga desaparecer todas las cadenas y nos libere a ambos.
Que seque todas las lágrimas que cayeron,
que silencie todas las culpas y los pensamientos.
Que enderece todas las malas decisiones,
que limpie mi colchón de sudor y pasión,
que me devuelva mi aire.
Porque estas en cada rincón, en cada parte de mi cuerpo.
Estás en mis ojos, en mi mente, besas mi cuello, susurras en mi oído, acaricias mi pecho, tocas mi ombligo, coges mi cadera, agarras mi mano, lames mi sexo, respiras en mis piernas, masajeas mis pies, arañas mi espalda...

Inundaste y ahogaste cada rincón de mi cabeza, me llenaste de culpa y yo me disculpaba, me llenaste de inseguridades y yo me frustraba, luchar y luchar.
Espero que el tiempo, sea capaz de curar todo eso.

Y esperando, el tiempo se escapó.



Nos paralizamos por un instante


Me desnudo lentamente, solo entra un poco de luz por la ventana de una tímida farola. Se me eriza la piel con el contacto con mi ropa, que va cayendo al suelo. Cojo la guitarra que esta apoyada en pared, me siento en el borde de la cama y tarareo susurrando una canción.
La puerta se entreabre poco a poco, veo luz por debajo de ella. Y entra una oscura silueta, me miras y sonríes, mientras te desnudas. 
Te acercas, sin pronunciar ni una palabra. Me besas, un beso lento, dulce, perfecto en todos los sentidos. Sin separarte de mi boca, coges la guitarra y la dejas en el suelo. Tu cuerpo desnudo emite un calor muy agradable y te pones sobre mi. Mis manos recuerdan la ruta por tu cuerpo, y tus manos me acarician, primero mi cabello, mi cara, mi pecho, mi ombligo, mi cadera... Tus dedos juguetean provocando placer a cada inesperado movimiento. 
Besas mi cuello y yo cierro los ojos. Siento tu lengua, caliente, bajando hasta mi clavícula. Y entonces, solo entonces, te empujo y me coloco sobre ti, sujeto con fuerza tus muñecas y mi cabello cae sobre tu rostro. Nos paralizamos por un instante, nos miramos a los ojos. 
Y es cuando olvido quien soy, y dejo que formes parte de mi, quiero sentirte dentro de mi. Silencio, acompasado con nuestras irregulares respiraciones mezcladas con dulces gemidos de placer y amor.



1 de diciembre de 2013

Cristales llenos de vaho y felicidad embotellada.



El alcohol de las cervezas inundan cada rincón de mi mente, cada gota de mi sangre, elixir de felicidad que revolotea en mi cuerpo, que sube hasta mi boca y provoca sonrisas, locas sonrisas.

La música suena fuerte, todo tiembla a mi alrededor y quiero gritar, gritar cantando, que no acabe esta noche!

Empiezo a oír el sonido del mar, las olas braman con fuerza acompañadas del viento. Fuera hace mucho frío, pero con tu compañía, el calor retumba en las paredes.

Dejemos la mente en blanco y sigamos los instintos, juguemos con las manos a viajar por los rincones más salvajes, aprendamos a hablar con la mirada y a suspirar para expresar todo aquello que las palabras no puedan decir.

Muérdete el labio y quédate con la boca abierta cuando caiga cada prenda que cubra mi cuerpo, yo te responderé con la más amplia sonrisa de gratitud. Hazme cerrar los ojos y abrir la boca a cada caricia y susúrrame al oído, gime sin miedo, hazme feliz.

Amanece...
Cristales llenos de vaho y felicidad embotellada.  





Te acaricio en letras

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