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6 de septiembre de 2014

Evolución

Evolución,
el hombre evolucionó, paso de ir a gatas para levantarse y construir (o destruir) un mundo a su medida.
Conocemos la evolución porque crecemos, crecemos y cambiamos, evolucionamos.
Somos capaces de mirar atrás y ver que lo que hicimos ayer, hoy lo haríamos diferente, mejor.
Como fotógrafa veo día a día, sin exagerar, que mis trabajos de ayer, hoy, serían totalmente diferentes. Veo mis primeras fotografías y me pregunto, ¿yo estaba orgulloso de esto? Parece ser que si. Hoy lo estoy, pero no tanto.
Porque mientras haya evolución, habrá vida.
Evolución: seguir avanzando. Aprender sin nunca saciar esa sed.



19 de mayo de 2014

Camino bajo el sol.

Ver convulsionar mi vida junto a mi corazón. Desear volver a atrás, o simplemente, hacer pasar los segundos más deprisa. Inundar la cabeza de pensamientos y lágrimas, ahogando la razón y dejando hablar al corazón.
Arrancar los prejuicios y pensamientos ajenos, que presionaban mi corazón y encarcelaba. Y allí estabas tu.

Siempre has sido tu, sin entenderlo. Pero el amor nunca atiende a la razón.
Había alguien más, pero quizás deba dejar que el tiempo cure las heridas que nos causamos y podamos sonreír de nuevo, pero duelen los lazos que tejimos cuando nos besamos.

Hoy, me voy, y me despido de el. Mientras te veo a ti, se que he tomado una buena decisión, nos necesitamos, algo más tenemos que aprender el uno del otro, el mundo nos ha unido.

Me he equivocado tantas veces, he torcido tantas líneas que me ha sido complicado pensar que puedo enderezarlas, he deseado deshacer y hacer tantas cosas. Gracias por darme la oportunidad de volverme a levantar cuando el barro ya alcazaba mi corazón.

Ahora.
Camino bajo el sol, buscando tus manos....




15 de abril de 2014

Regalar "te quieros"...


Cuantas mentiras me hundieron en un suelo demasiado blando, me aplacaron hasta dejarme inmóvil. Llorando como una niña que ha descubierto que el mundo es mucho más complicado y duro de lo que parecía, me ahogo con mis propias lágrimas y se me corta la respiración.

Como se atreve alguien a regalar "te quieros" como si sólo fueran eso, meras palabras. Yo pensaba que de verdad me amabas, pensaba que tus palabras eran sinceras. Que no habías conseguido olvidarme en estos meses, así me lo pintaste. Pero no, todo eran mentiras. Jugaste con el tiempo y con mi recuerdo, ahogándolo en lo más profundo de tu corazón, atada al olvido más doloroso.

Volví a confiar en ti, aun no siendo merecedor de ello, y una vez más, juegas conmigo.
Yo no soy una muñeca a la que puedas engañar y manipular a tu antojo, yo no soy eso.
Y voy a hacer que te des cuenta...

Te dejaron solo, y volviste a luchar por lo que un día fue tuyo, pensando que si lo habías tenido, era más fácil de recuperarlo. Pero olvidaste un detalle, yo ya soy la que un día fui, y no vas a cambiarme...
Tu solo te darás cuenta de las cosas, no pienso odiarte, no pienso reprocharte nada de esto, dejaré que te asfixies en tu propio aire de nuevo y así abras los ojos de nuevo.

Quizás me hayas vuelto a perder. Quizás yo, volví a tropezar con la misma piedra...


19 de marzo de 2014

Tu, llum...

Sí, ho he fet malament milions de vegades, però per fi, sent que pot ser, siga aquest el meu camí.
Sent, que m'he equivocat moltes voltes, pot ser, ¿massa? No, m'agrada pensar que m'equivocaré moltíssimes voltes més. Però tu, tu no ets una errada.
I ara, quan mire cap avant, sent que sense tu, pot ser, no haguera sigut possible. Per què tinc un record esborronat de tu, no sé qui ets, i no m'importa, l'únic que importa, és que t'he conegut.
Tu, m'has obert els ulls, m'has fet mirar i tancar un ull, disparar i sentir.
Per això, aquestes lletres són per tu, per què sent que no puc donar-te res més. Al fi i a la cap, ¿què sóc jo? Un pessic de paraules vives, mirades sinceres i peleones, no sóc més del que sóc.
Pot ser, la paraula idònia siga: Gràcies.
Ara, cadascú porta el seu entrellat camí, però sent, que en el temps, ens tornarem a veure. Jo, segur que igual de embotjada, amb els meus cabells enmaranays, tu, seguiràs mirant amb eixa mirada que despulla...
Sé que tindrem tantes coses per contar-nos, amb temps, sense haver de prendre cafés volcànics, amb la paciència que l'estima exigües. La fotografia, el meu camí, i si, tu vas encendre els fars d'aquell camí ple de brossa i foscor, que ara recorre sense mirament, amb ganes i sobretot, mirant bé.

Per a Fernando, tu si que ets llum. 


18 de febrero de 2014

El monstruo de mi armario llamado corazón.


Yo, me enamoré de un monstruo. 
Pero él, él era un monstruo diferente. No era el prototipo de monstruo que todos conocemos, que nos aparece a la mente instantáneamente. Él era un monstruo enmascarado por unos preciosos ojos oscuros y una sonrisa risueña. Escondía sus zarpas y la oscuridad en el fondo del corazón, ocultando lo que era, mintiendo. Y yo, estúpida cría enamorada de la idea del amor, masoquista que adoraba que le susurrara al oído esas mentiras, día tras día. Con los ojos vendados, amando con todo el corazón, mientas la gente de mi alrededor me miraba con una dolorosa tristeza en la mirada y veían como él, me ataba las alas con alambre, como me aferraba las muñecas con fuertes cadenas, me hundía en la oscuridad y me prometía luz. Aspiraba mi esencia en cada beso, me vaciaba. Me asfixiaba en su pequeño mundo, su armario repleto de ropa vieja, de recuerdos, de promesas que nunca llegaron a cumplirse, de palabras encerradas. 
Allí estaba yo, cegada de la realidad, atada, notando que me faltaba el aire, arrodillada, llorando hasta llenar de lágrimas esa pequeña burbuja que tu construiste y ceñiste a mi piel, ahogándome...
Pero no fuiste un monstruo listo, no supiste ver como rompía cada cadena, como sanaba mis alas entumecidas, como abría los ojos...y empezaba a ver la realidad. Que solo eras un triste monstruo, egoísta y menudo, una sarta de mentiras.
Que solo eras parte de una cruel pesadilla, y que ahora, ya he despertado. Y tu, te has esfumado.  

 

20 de enero de 2014

Volvería a equivocarme de nuevo...

Pensar en el abstracto amor, y echarte de menos. No hay mayor contradicción, odiarte y vincularte con el amor. Cerrar los ojos, pensar en nuestro primer encuentro y sentir las palpitaciones de nuevo. Releer esas clandestinas cartas entregadas entre clases, de mano en mano, y llorar como la primera vez que las escuché en mi mente. ¿Todo eso era amor? Amor era compartir las estrellas contigo y sudar entre blancas sábanas, eran sonrisas robadas y miradas eternas, era tus brazos y mis besos, pero sobre todo, eran tus ojos.

Ahora mismo, desconozco el significado del amor, pero creo recordarte, y siento este sabor amargo y dulce.

Solo sé, que por el amor, volvería a equivocarme otra vez. 


  

17 de enero de 2014

Bésame...


Bésame, no porque sea yo quien te lo pida, ni siquiera porque sientes que deberías hacerlo, bésame, porque te lo dicte el corazón. Bésame, como si después de ello, no hubiese nada más. Bésame donde quieras, cuando quieras y sin pedirlo. Porque me he dado cuenta, de que los besos sin amor, saben todos a lo mismo...



14 de enero de 2014

Empaparse de la vida.

Quizás ahora sea el momento de dejar de pensar y empezar a correr. De mirar el suelo, los zapatos, pero nunca mirar hacia atrás. De perderse y no seguir ninguna senda, y crear una propia. De hacer todas las locuras posibles, sin pensar en las consecuencias. De disfrutar de cada instante, de fumar hasta que en los pulmones solo haya exceso de felicidad. De beber para olvidar y poder vivir de nuevo. De despertar en una cama desconocida, entre sabanas empapadas de sudor y pasión. De entregarse al completo a sueños imposibles, hasta hacerlos realidad. De besar y besar, hasta transformar príncipes en sapos y sapos en errores. De amar y odiar al mismo tiempo. De alternar lágrimas con sonrisas, y peleas con deseos. De enfadarse con uno mismo y de amarse apasionadamente. De experimentar, jugar y disfrutar. Quizás sea momento de demostrar la valía de cada uno y olvidar las críticas. Porque ahora, es momento de empaparse de la vida.


El amor verdadero, en peligro de extinción.


Una pequeña mención a todos esos amores de verdad, a todos los amores que ni el tiempo ni las adversidades consiguen separar. A esas personas que se aman con toda el alma y el cuerpo. Que a pesar de la rutina, se enamoran entre ellas a primera vista, cada día. Que se entregan, pase lo que pase, al otro. A esos amores, que no se olvidan. A esas manos cogidas durante un largo paseo, a esos besos fugaces, a esas miradas de complicidad, a esas extensas conversaciones... Esa entrega de tiempo el uno al otro.

Esos amores, son los que yo envidio. Esos viejecitos que andan por la calle cogidos de la mano, hablando y sonriendo. Me pongo triste al pensar, esos amores de verdad, están en peligro de extinción. Porque ahora no amamos, si no deseamos. No ofrecemos, si no esperamos. No hablamos con la mirada, tan solo miramos. El amor de verdad, esta infravalorado ya.




5 de enero de 2014

Adicta a las insignificantes sensaciones


Porque me he acostumbrado a aspirar cada pequeño detalle. Por que disfruto de cada sorbito de café frente a la ventana de mi habitación, disfruto del vapor que desprende y del inconfundible olor que deja impregnado en mi ropa. Me apasiona tocar la guitarra sobre la cama, con los pies descalzos y poder ver los pájaros de papel que cuelgan del techo. Cerrar la puerta del dormitorio a mis espaldas y sonreír a la soledad, encender la minicadena y dejar que mi cuerpo baile al ritmo de la escandalosa música que hace vibrar el cristal de las ventanas. Poder echarme al suelo cuando estoy estresada y cerrar los ojos con fuerza. Sacar la cabeza por la ventana de noche, sentir el viento acariciando mi pelo y respirar el ambiente nocturno, ver el vaho que sale de mi boca y sonreír a cada estrella. Abrazar con fuerza, sin más, y ver las sonrisas que producen mis locos gestos. Adicta al irrefrenable deseo de verte sonreír, adicta a ver tus precioso ojos, adicta a tus manos y a tus labios. Adicta a querer ver a todo el mundo feliz, adicta a llorar por las noches cuando la oscuridad ha inundado cada rincón y adicta a las largas conversaciones que te dejan despierta hasta la madrugada.

Porque yo, soy adicta a las insignificantes sensaciones, y el primer paso es admitirlo.    




2 de enero de 2014

Un amor que existió

El suicidio, una palabra de gran relevancia, un gesto que puede dar un vuelco a todo lo que eres o eras. La forma más cobarde de alejarse de los problemas. Pero también es la decisión más dura y voraz.
El suicidio, una elección de despedida, un eterno adiós sin retorno. Una decisión sustentada por grandes desconsuelos, por escasez de resultados, por la pérdida de esperanza...
Cuantas veces he perdido las fuerzas de seguir adelante, y aun así, seguí respirando sin cuestionarmelo ni un solo momento. Quizás lo más fácil sería cortar el paso al maldito aire que sigue llenando de tristeza mis pulmones a cada bocanada. Pero en el fondo, adoro ese incesante dolor, es la prueba ferviente de que ese amor existió, que fue real, y fuerte. Que exististe. 


Te acaricio en letras

Te acaricio en letras

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