Traductor

18 de febrero de 2014

El monstruo de mi armario llamado corazón.


Yo, me enamoré de un monstruo. 
Pero él, él era un monstruo diferente. No era el prototipo de monstruo que todos conocemos, que nos aparece a la mente instantáneamente. Él era un monstruo enmascarado por unos preciosos ojos oscuros y una sonrisa risueña. Escondía sus zarpas y la oscuridad en el fondo del corazón, ocultando lo que era, mintiendo. Y yo, estúpida cría enamorada de la idea del amor, masoquista que adoraba que le susurrara al oído esas mentiras, día tras día. Con los ojos vendados, amando con todo el corazón, mientas la gente de mi alrededor me miraba con una dolorosa tristeza en la mirada y veían como él, me ataba las alas con alambre, como me aferraba las muñecas con fuertes cadenas, me hundía en la oscuridad y me prometía luz. Aspiraba mi esencia en cada beso, me vaciaba. Me asfixiaba en su pequeño mundo, su armario repleto de ropa vieja, de recuerdos, de promesas que nunca llegaron a cumplirse, de palabras encerradas. 
Allí estaba yo, cegada de la realidad, atada, notando que me faltaba el aire, arrodillada, llorando hasta llenar de lágrimas esa pequeña burbuja que tu construiste y ceñiste a mi piel, ahogándome...
Pero no fuiste un monstruo listo, no supiste ver como rompía cada cadena, como sanaba mis alas entumecidas, como abría los ojos...y empezaba a ver la realidad. Que solo eras un triste monstruo, egoísta y menudo, una sarta de mentiras.
Que solo eras parte de una cruel pesadilla, y que ahora, ya he despertado. Y tu, te has esfumado.  

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te acaricio en letras

Te acaricio en letras

Recomendaciones

  • La mecánica del corazón
  • Medianoche-Claudia Gray
  • Rastro-Maggie Stiefvater
  • Saga Inmortales-Alyson Noel

Fantasías textuales

Fantasías textuales