Quizás ahora sea el momento de dejar de pensar y empezar a correr. De mirar el suelo, los zapatos, pero nunca mirar hacia atrás. De perderse y no seguir ninguna senda, y crear una propia. De hacer todas las locuras posibles, sin pensar en las consecuencias. De disfrutar de cada instante, de fumar hasta que en los pulmones solo haya exceso de felicidad. De beber para olvidar y poder vivir de nuevo. De despertar en una cama desconocida, entre sabanas empapadas de sudor y pasión. De entregarse al completo a sueños imposibles, hasta hacerlos realidad. De besar y besar, hasta transformar príncipes en sapos y sapos en errores. De amar y odiar al mismo tiempo. De alternar lágrimas con sonrisas, y peleas con deseos. De enfadarse con uno mismo y de amarse apasionadamente. De experimentar, jugar y disfrutar. Quizás sea momento de demostrar la valía de cada uno y olvidar las críticas. Porque ahora, es momento de empaparse de la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario