Significará que la distancia habrá que reducirla, al menos, una vez por semana.
Significará que las sonrisas volverán a dar vida a la habitación y que las caricias se volverán obligatorias.
Que no habrán excusas para coger la mochila y huir cuando uno de los dos lo necesite.
Que no habrá suficientes estrellas para cubrir a besos tu piel y que la luna nos bañará los cuerpos desnudos mientras todos duermen.
Que ver películas y comer palomitas sólo será una excusa para verte el rostro iluminado mientras sonríes y nuestros cuerpos se entrelazan sin límite.
Que se acabó el pasar frío o el pasar calor, porque siempre sobrará ropa y nunca faltarán abrazos.
Porque decido quedarme, siempre y cuando, tu te quedes conmigo.
