Traductor

3 de mayo de 2016

La mejor obra de arte.


Fuiste el escultor que siempre había soñado, ese que moldeaba sobre mi piel caricias tan dulces y efímeras que resultaban imposibles de creer y aún más de olvidar.
Pero con el tiempo, te alejaste de la artesanía y decidiste cambiar las manos por el cincel. Y ahora, ahora mismo me resulta imposible saber quién soy e intentar cambiar aquello que tu creaste. 
Trabajaste sobre un molde intacto, inexplorado, inocente. Y sin duda, creaste la mayor obra de arte que cualquier escultor de almas podría haber creado, forjaste una mujer de metal, un cascarón donde esconder un pequeño corazón que terminaría silenciándose por miedo a ser escuchado. 
También rellenaste las estrechas grietas de miedos, inseguridades y quizás algo de oscuridad, que florecería en una austera necesidad de soledad.
No pretendo criticar tu obra, ni siquiera tus métodos, tan sólo, encontrar la forma de quebrar todo aquello, de hacerlo desaparecer. 

¿Y sabes cual es el único problema?. Que resulta casi imposible abrazar a otras personas con esta coraza tan delicada que tu creaste. Que me siento incapaz de lanzarme a los brazos de otras personas por miedo a descubrir que ellos también guarden un cincel y el deseo de crear sobre mi, dentro de mi. 

Y por fin, lo encontré o me encontró
Esta vez, me lancé sobre el pintor. Mucho más delicado, cuidadoso, silencioso. Pero, ¿y si sólo busca pintar sobre mi la imagen de la musa que una vez le inspiró a ver la vida de otra manera?. ¿Y si yo no consigo hacerle tan feliz o ser tan perfecta?. ¿Y si no quiero ser una musa?...

Como dijo Delacroix: "A veces hay que estropear un poquito el cuadro para poder terminarlo." Quizás esté preparada para ser terminada. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te acaricio en letras

Te acaricio en letras

Recomendaciones

  • La mecánica del corazón
  • Medianoche-Claudia Gray
  • Rastro-Maggie Stiefvater
  • Saga Inmortales-Alyson Noel

Fantasías textuales

Fantasías textuales