Y del mismo modo en que te fuiste, volviste.
Decidiste alejarte por lo que tú considerabas una mala elección, y hasta cierto punto, lo entendí.
Pero, ¿en que momento consideraste que alejarte era mejor opción que quedarse y ayudarme a escapar de nuevo de aquello?
Supongo que me diste como una causa perdida, y lo estaba, estaba muy perdida.
Y no fue sólo el hecho de perderte, si no las formas. Te esfumaste sin más, como si entre nosotros nunca hubiese ocurrido nada, como si no te importara.
Dejaste de responder a mis mensajes.
Dejaste de alegrarme las noches,
simplemente, me dejaste...
Y ahora vuelves, para tambalear de nuevo mi mundo.
Pero lo cierto, es que mi mundo entero a cambiado. Y aun que sigue un hueco para ti...ya no es el mismo.
No quiero perderte de nuevo, es cierto, pero tampoco quiero recuperarte al completo.
Es verdad que te amé, lo hice sin entender muy bien el porqué. También amé a quien era yo cuando estaba contigo. Me rebelé ante todo lo que me oprimía, eras el polo opuesto a él, eras la libertad con letras grandes, pero tu y yo sabíamos que no estábamos hechos el uno para el otro. Lo sabíamos.
Y que mi corazón le pertenecía a él, pese a todo. Todo eso que te destruía ver que pasaba entre él y yo...
Pero, ¿todos tenemos derecho a equivocarnos verdad?. Yo me equivoqué dos veces...
Y tu, siempre tuviste la razón...