Él no sabe, que desde que apareció, ya no le temo a la oscuridad.
Tampoco sabe que siento esa extraña sensación de conocerlo, de saber quien es, cuando en mi cabeza no existen recuerdos físicos de ello...No hay primeras veces, no hay miradas, no hay palabras...
pero siento saber todo de él.
Y desde la distancia, siento la vibración de su amor puro en mi cuerpo.
Imagino su rostro mientras me escribe, mientras me riñe, mientras me hace feliz...
si el me conociera...
Si el supiera lo pequeña que me siento a su lado, porque tiene una luz especial.
Si pueda explicar con palabras lo que siento en el pecho cada vez que pienso en el...
El tiempo parece haberse comprimido en dos días, y ya no me imagino los días sin sus buenos días, o sus a mumir tan graciosos...
Creo que forma parte de un aprendizaje de vida, tengo que enseñarle a amarse y amar la vida,
quiero ayudarle a conseguir sus sueños, quiero animarle cuando lo necesite,
y no voy a dejarlo caer nunca, y si no puedo frenarlo, caeré con el.
Compartiremos todas lágrimas, sonrisas, palabras y silencios que hagan falta.
Y voy a dedicarle el tiempo que el amor exige, porque quiero.
Por ese amor incondicional que debería retumbar en el mundo, y siento en él.
Si, (querído) amado Gustavo, es por ti.
Porque siento que me has dado lo que necesitaba, y nunca podré agradecértelo lo suficiente.
Espero haberte dejado claro algunas cosas, y punto! :)
Gracias, y hasta ahora.
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